¿Cómo Perdono?¿Cómo me perdono?

Diana Meza Vargas

Recuerdas que en nuestra entrega anterior hablamos de los tipos de perdón y la importancia de aprender a perdonar, pero lo más difícil de todo esto es: ¿cómo le hago?, ya que para poder seguir con nuestra vida y disfrutarla de una manera plena, debemos aprender a perdonar y a sanar aquello que nos hizo daño en el pasado

Perdonar no es una cuestión sencilla. Cuando comienzas a dejar atrás lo que te dañó, entonces empezarás a sanarte, nunca antes.   Te sentirás feliz y pleno de dejar las heridas y las huellas del daño que sufriste.

Aquí te comparto algunos tips, para poder lograrlo y seguir adelante:

1. Reconoce que el no perdonar, te está afectando en tu vida.

Necesitas, primero que nada, reconocer que lo que te esta afectando es el no perdonar el hecho y/o a la persona que te hizo daño, una herida que iras acumulando en cada situación de tu vida.  Ir sumando esta herida, solo logrará que vayas por la vida enojado y con emociones negativas.  Así que debes lograr, trabajar con tus sentimientos, para que el perdón sea verdadero. Así lograrás liberarte.  Procura substituir cada pensamiento que te llegue negativo, por un positivo, por supuesto, sin negar la situación, ni evadiéndola, pero si tratando de darle un enfoque real y positivo.

2. Reflexiona si realmente quieres seguir sin perdonar.

Este es un punto muy valioso, ya que debes pensar, si realmente quieres continuar en este estado o dejar atrás el pasado y comprometerte contigo mismo para perdonar.  Recuerda que perdonar no es olvidar, porque hay cuestiones que no debemos o no nos queremos negar.  Pero, asegúrate de que estas no interfieran en tu vida y que te dejen vivir el presente sin rencor.  El perdón no es para ayudar a la otra persona, sino para mejorar tu vida, tomando el control de ella.  Perdonar implica quitarle al otro el poder de seguir haciéndote daño y dejarlo atrás.  

3. Expresa lo que sientes.

Sería muy bueno que pudieras hablar con esa persona que te hizo daño y expresar tu sentir, pero a veces, eso no es tan fácil de realizar, por lo que, primero que nada, deberás aclarar tus ideas y sentimientos y pensar, qué y cómo lo dirás.  Una buena manera de hacerlo es “ensayar” que le quieres decir, sin guardarte nada, hasta que de alguna manera sientas que ya no tienes nada que hablar, expresando el por qué te sientes así, sin importar si te sobrepasas, ya que lo es verdaderamente trascendental, es que expreses toda tu emocionalidad.

También pudiera serte útil, que escribas una carta expresando todo tu dolor y tu sentir, sin juzgarte, ni menospreciarte.  Esto puede auxiliarte a reconocer y decir todos los aspectos negativos hacia esa persona, y al mismo tiempo, te podrá ayudar a pensar y expresarte con más claridad, cuando estés frente a ella o él. 

4. Deja ir 

Dejar ir significa seguir adelante y no mirar atrás.  Es muy importante, que tomes en cuenta, que el perdonar no es algo que sucede de un momento o de un día para otro, sino que es un proceso que lleva su tiempo.  Solo el tiempo nos ayudará a perdonar.  Cada uno de nosotros sabe cuánto tiempo necesitamos para avanzar y olvidar todo lo sucedido. 

Intenta decirle a esa persona que te lastimó, “te perdono”.  Será un buen inicio en el camino de tu sanación.  Aprovecha y aprende de los errores cometidos y libérate de tu necesidad de condenar al otro, discúlpalo, para liberarte de él.

5. Acepta las fallas.

A veces, juzgamos y nos juzgamos en exceso y no nos ponemos a pensar que, en esa circunstancia, lo hubiéramos hecho de la misma manera. 

No es conveniente que vivas cuestionando todas las situaciones. Visualiza otras circunstancias en las que te hayas sentido de la misma manera y piensa si realmente esas actitudes o actos merecen la importancia que les estás dando.  No tienes que compartir tus valores, tus opiniones, tu forma de pensar, ni de sentir con el otro. Esto tampoco quiere decir que trates de justificar todo: solo debes comprender que las personas no nos definimos por nuestras acciones y que en repetidas ocasiones nos equivocamos.

6. Aprecia tu vida actual

El presente es lo único real que tenemos.  Un exceso de pasado o de futuro no son buenos para nadie porque nos llenan de tristeza o de ansiedad según sea el caso.  Por ello es fundamental que disfrutes el hoy plenamente y procures ser consecuente.  Piensa: ¿qué es lo más importante de tu presente? ¿por qué cosas debes sentirte agradecido y/o bendecido?

7. Encuentra el lado positivo

Desgraciadamente los seres humanos aprendemos después del haber sufrido, por lo que pregúntate: ¿qué aprendo hoy? ¿qué enseñanzas me deja esta experiencia, para mi bien?

Reflexiona, busca el ¿por qué?, quizás encuentres algo de culpa en lo sucedido y ahí podrás encontrar tu lección.   Hazlo en el tiempo que te sea necesario para que encuentres el lado positivo y la enseñanza de esta situación y así podrás liberarte.

8. Busca tu espiritualidad.

Busca todo aquello que te pueda servir para crecer emocional y espiritualmente.  No importa en lo que creas, pero tu crecimiento espiritual te ayudará a crecer cada día de tu vida.  Busca unos minutos al final del día para reflexionar y encontrar todo aquello que te haya traído algún beneficio.  

Si todo lo anterior te fue útil de alguna manera, por favor, déjanos tus comentarios, si no, también.  Nos leeremos muy pronto

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